Adopta un anciano

La vejez es, a decir de los expertos, la etapa de la vida más difícil...

No se necesita ser un experto para darse cuenta que esta etapa de la vida es realmente complicada.
En la vejez, la persona que la vive, se enfrenta con grandes pérdidas:

  • La Vitalidad
  • La Salud
  • La Capacidad de trabajar y producir
  • La cercanía con los seres amados
  • El futuro
  • La fe espiritual

De entre los ancianos, los más desfavorecidos, en la mayoría de los casos, son los que han tenido que irse a vivir a un asilo. Sea por decisión suya, porque los familiares ahí los llevaron, o porque fueron abandonados en la calle. El asilo de ancianos, en la mayoría de los casos, es un lugar en donde se incrementa la angustia y la tristeza y decae la calidad de vida. Ahí, rodeados de gente similar a ellos, se tienen que acostumbrar a la muerte, la cual hace su aparición casi todos los días, llevándose a sus compañeros, incrementándose así, la certeza y el miedo a que pronto vendrá por uno mismo.

¿Qué es adoptar un anciano?

Adoptar a un anciano es hacer la diferencia en la vida de un una persona que necesita que le regresen un poco su sentido de pertenencia emocional.

Cómo se adopta a un anciano

Adoptar a un anciano significa convertirnos en alguien especial para la vida de quien está por convertirse en nuestro mayor maestro.

Elección

Cada interesado escoge un asilo, un día a la semana, y una hora en la que puede hacer la visita. En la visita, elegirá un anciano o anciana a la cual se vinculará.
Es fundamental sentir empatía por el anciano adoptado. Aunque este trabajo es de servicio social, no podemos dejar de mirarnos a nosotros mismos y esto implica que es importante que nos sintamos cómodos con la persona elegida. Si no es así, debemos buscar a otro anciano con el que sí nos esta empatía.

Conexión emocional

Una vez hecha la conexión emocional, se trata de ir y sentarnos y escucharle hablar. Invitarlo a que se abra con nosotros, que nos platique lo que quiera platicarnos o que nos pregunte lo que quiera saber de nosotros. Este es un proceso lento, el anciano no tiene porqué confiar a la primera en nosotros. Lo hará poco a poco y al paso que necesite para desarrollar la confianza, emocionalmente hablando.

Compromiso

El éxito de la adopción radica en que nos comprometamos a asistir cada semana dentro del horario escogido, a visitar a nuestro adoptado. En la medida en que el anciano vea que recibe una visita semanal de una misma persona, se irá abriendo y le daremos una ilusión nueva a su vida. A partir de ahora, ya sabe que cada semana vienes a visitarlo y estarás ahí para escucharle y acompañarlo.
Así pues, la vez que pienses en que no podrás ir a visitar a tu anciano, piénsalo bien, se trata ahora de que tu adoptado te estaba esperando. Él te espera por toda una semana para tenerte un par de horas y cuando no lo vas a visitar, se llena de tristeza y tiene que esperar otra semana. Si no puedes comprometerte, mejor no te integres a este proyecto.

A quién adoptar

Para que lo anterior tenga sentido, la idea es que busquemos personas en los asilos que no reciban visitas. No estaremos con personas que sí tienen familiares y visitas periódicas, buscaremos a los más abandonados.
Algunas personas se emocionan mucho con los proyectos de servicio social y quieren emplear más días en ello. Es muy importante iniciar con un sólo día y con un sólo anciano. Solamente después de un par de meses o más, uno puede decidir adoptar a un segundo anciano. Debemos dejar pasar un tiempo razonable antes de decidir por otra adopción. Debemos estar seguros que hacerlo es algo que nos gusta y podemos con la responsabilidad de otra adopción.

Grupos de visita

En la medida en la que más gente coincida en un mismo asilo y en un mismo horario, se irán creando grupos de visita, los cuales serán un apoyo emocional invaluable para los que adoptan, además de crearse un nuevo grupo de amigos.
Si ya has elegido a quién adoptar, Realiza tu registro.